medio: Pagina 12 nota p or Verónica
Abdala
El irlandés Bono, que no aceptaba ningún tipo de
entrevistas durante su estadía en Buenos Aires al frente de U2, invitó al
equipo de filmación a la habitación del hotel que lo alojaba, recibió a
sus integrantes con gaseosas y sandwiches de miga, y recitó los poemas que
eligió como un escolar, intentando sacar felicitado. El portugués José
Saramago, Premio Nobel de Literatura 1999, agradeció el honor de que lo
dejasen participar, y se trasladó por sus propios medios hasta el estudio
de grabación. El brasileño Caetano Veloso inventó un set en las bambalinas
del teatro en que se presentaba, para cumplir con lo que creyó un
compromiso con la historia de la Argentina. El italiano Vittorio Gassman
dejó de un lado, por un momento, su carácter de divo, para prestarse a
requerimientos técnicos que hubiesen cansado a un principiante. Estos y
otros noventa artistas participaron, durante casi tres años, de la
realización de un documental de homenaje a las Madres de Plaza de Mayo,
que el próximo viernes, al cumplirse el aniversario número 24 del golpe
militar de 1976, Página/12 ofrecerá a sus lectores. El video comenzó
como un proyecto acotado y fue convirtiéndose, virtualmente, en
inmanejable para sus realizadores, un equipo de la escuela TEA, coordinado
por el productor Emilio Cartoy Díaz, actualmente en ATC. Para recordar
como eran las cosas antes de que la idea se desmadrase, porque todos
querían participar, Cartoy Díaz decidió que el video siguiese llamándose
“20 años, 20 poemas, 20 artistas”, pese a que las cantidades
cuadriplicaban las citadas, cuanto menos. “Esto fue así: se nos ocurrió un
pequeño homenaje a Las Viejas y a medida que avanzamos nos dimos cuenta de
que era algo así como la historia sin fin, y seguimos, a todo pulmón,
durante tres años. A cada artista importante que vino, o encontramos, o
conocimos, le explicamos la idea, y todos quisieron estar”, cuenta Cartoy
Díaz. La nómina final de los participantes es asombrosa, para un
proyecto estrictamente amateur: además de los citados Bono, Saramago,
Gassman y Veloso, grabaron participaciones artísticas, adhiriendo a la
lucha de Madres, Hanna Schygulla, Sting y su esposa, la actriz Trudy
Styler, Dario Fo, Glenn Close, Chiara Mastroianni, David Byrne, Rubén
Blades, Chico Buarque, Silvio Rodríguez, León Gieco, Eduardo Galeano,
Ariel Dorfman, Miguel Angel Solá, Eusebio Poncela, Augusto Roa Bastos,
Manu Chao, Jesús Quintero, Ernesto Cardenal, Harold Pinter, Charo López,
Antonio Gala, Antonio Skármeta, Mario Benedetti, Elena Poniatowska, Héctor
Alterio, Leonardo Sbaraglia, Fito Páez, Eduardo Pavlovsky, Inda Ledesma,
Gilberto Gil, Patricio Contreras, Cecilia Roth, Milton Nascimento, China
Zorrilla, Laura Novoa, Adriana Varela y Alfredo Alcón. Poemas de Juan
Gelman, César Vallejo, Rafael Alberti, Bertolt Brecht, Allen Guinsberg,
Ernesto Cardenal, Sor Juana Inés de la Cruz y Pablo Neruda, entre otros, y
canciones de medio mundo le fueron dando forma al corpus de la obra. En
total, se editaron cuatro videos, de los que se extrajo el contenido final
del que Página/12 pone pasado mañana a disposición de sus lectores.
“Teníamos 200 horas de grabación y a la hora de bajar esto a la realidad
decidimos no incluir todas las participaciones, arriesgándonos a quedar
mal con algunos artistas, pero ya sin posibilidad de volver atrás”,
explicaron los realizadores. En algunos casos, el material enviado desde
el exterior adolecía de algunas normas de calidad. Por eso, Vanessa
Redgrave y Chiara Mastroiani quedaron fuera, sin saberlo.
El video
incluye imágenes de archivo inéditas en las que se ve a las Madres
realizando actividades cotidianas, en la plaza o en recitales de rock, y
otras recreadas que evocan la historia de los desaparecidos, y que son
utilizadas como separadores: un cuarto de niño vacío con juguetes tirados
por el piso, un cigarrillo que descansa sobre un cenicero y despide un
hilo de humo que busca el techo, un grafitti descolorido. “Paranosotros
era esencial mostrar a las Madres como podríamos mostrar a nuestras
propias madres, mujeres excepcionales viviendo vidas comunes”, dice Cartoy
Díaz, que coordinó un equipo integrado básicamente por Claudio Ciampo
(productor ejecutivo), Rodolfo Denevi y Eduardo Safigueroa (fotografía),
Diego Junovich (cámaras) y un grupo de variados asistentes.
Hubo,
empero, un momento en que la unanimidad de gestos positivos pareció
romperse: fue cuando la enorme cantante Milva descartó con malos modos la
posibilidad de que la filmaran en el teatro en el que se presentó hace dos
años, porque no la convencía el lugar, e hizo trasladar al equipo al hotel
en el que se alojaba. Una vez allí, sin embargo, arremetió con nuevos
reparos: que su peinado no estaba bien ese día, que la decoración de la
habitación no era la adecuada. Finalmente, el equipo decidió retirarse sin
filmarla y se lo comunicó, de camino al ascensor. Recién entonces la diva
endulzó sus modos y aceptó que grabaran su parte... en el pasillo del
hotel. La grabó arrodillada.
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